martes, 11 de abril de 2017

¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy?


Defiendo una hipótesis, en la que observo que una gran parte de las enfermedades son producto de una falta de identidad, de autenticidad y de conexión con nuestro interior.


Si comparamos al ser humano como una célula que conforma el organismo social, podemos asumir una parte de responsabilidad en cuanto las características socioculturales que se reflejan en la actualidad. Estaremos de acuerdo en que, aunque hayamos obtenido un desarrollo industrial y tecnológico, a nivel psíquico existe cierta distorsión; no hay más que escuchar las noticias o mirar alrededor para observar la desorientación, la falta de moralidad, de generosidad, de respeto y de solidaridad que nos envuelve.

En este "primer mundo" se observan rostros estrenados, las personas carecen de profundidad y de conocimiento de sí mismos, de su mundo interior, pues es algo que no se propicia, parece que importa más el parecer que el SER.

Del latín identitas, la identidad es el conjunto de los rasgos propiosde un individuo o de una comunidad. Estos rasgos caracterizan al sujeto o a la colectividad frente a los demás. Por ejemplo: “Una persona tiene derecho a conocer su pasado para defender su identidad”.

La identidad también es la conciencia que una persona tiene respecto de sí misma y que la convierte en alguien distinto a los demás. Aunque muchos de los rasgos que forman la identidad son hereditarios o innatos, el entorno ejerce una gran influencia en la conformación de la especificidad de cada sujeto; por esta razón tienen validez expresiones tales como “estoy buscando mi propia identidad”.

Durante el proceso de reorientación que transcurre en una consulta de Biodescodificación y Psicosomática clínica, tenemos en cuenta quien soy y lo que pretendo obtener. Es necesario ejercer un recorrido de realización personal, que se observa en ”El camino del héroe”, esa trama que identifica las dificultades en las que se encuentra el protagonista de películas y novelas, y que necesita superar para evolucionar, crecer y generar una nueva versión más auténtica e íntegra.

Una vez conozco las diferentes partes establecidas por muchas tradiciones milenarias, se ha de poner atención al hecho de colocar la conciencia enfocada en el lugar que considere más adecuado para obtener los objetivos que nos hemos propuesto alcanzar.

En este sentido, la idea de identidad se asociada con algo propio, una realidad interior que puede quedar oculta tras actitudes o comportamientos que, en realidad, no tienen relación con la persona: “Sentí que había perdido mi identidad; comencé a aceptar trabajos que no me gustaban y con los que no tenía nada en común”.

¿Quien soy?... ¿de donde vengo?... ¿hacia donde voy?… Hemos de aceptar que la identidad se forma, se moldea, se enriquece y es en este punto donde pongo el acento, pues cuando la persona se atreve a mirar hacia dentro, a conocer las causas que le han conducido a un estado de inestabilidad en su vida y osa a cambiar los comportamientos limitantes, se transforma el estado y crear una nueva versión de sí mismo, una identidad auténtica.

Te animo a comenzar ya mismo tu búsqueda y tu evolución interior.

Concepción Melero. Especialista en Biodescodificación y Psicosomática clínica.